domingo, 29 de abril de 2007

Primeras impresiones

El vuelo pasó sin pena ni gloria, 9 horas de avión de las cuales más de la mitad, durmiendo, como viene siendo habitual en mí. Tuve la suerte de no tener a nadie a mi lado en el avión, con lo que el viaje se me hizo muy agradable, sabiendo además que no me gusta hacer amigos en medios de transporte.

Una vez llegado al aeropuerto y recogidas las maletas, llegué al que va a ser mi apartamento durante mi estancia en Chicago. Olé, no puedo decir más. Bien situado, cerca tanto de la oficina (siguiente bloque) como del downtown, parques cerca (Millenium Park)

Hasta ahora lo visto me ha parecido impactante, grandes rascacielos, gente, amplitud, verde y colores vivos, creo que son las palabras que mejor describen por ahora esta ciudad.

Sigo arrastrando un poco el jetlag, me despierto a unas horas por las mañana que quien me conozca no se lo cree... a las 5 o 6 me despierto todos los días!!!

Mañana será mi primer día en la oficina, esperemos que todo vaya bien y que San Críspulo me proteja.

Dejo unas fotos en el otro blog...

Despedidas varias

El sábado de la semana pasada fue mi despedida con mis amigos en Madrid. No puedo explicar lo bien que me sentí cuando vi ese bar de la calle Pelayo lleno de gente que conocía. Le hace sentir a uno alguien especial y querido. Muchas gracias a todos. En menos de lo que canta un gallo estoy otra vez por tierras madrileñas!


El resto de la semana también estuvo llena de despedidas, con la gente de la oficina (muñequeras de poder) y con esa persona que sabía yo que iba a aparecer un mes antes de que me fuera de Madrid (y no me refiero a la persona del post anterior a este, que por cierto me ha mandado un mail fuera de toda expectación, totalmente inexperado y pidiendo disculpas... en fin, qué voy a decir que no haya pensado/dicho ya).



A los primeros, estáis como unos cencerros y deciros que tanto Manolete como Macarena la Borracha están bien y me dan recuerdos para vosotos.

Al segundo, los patinhos te echan de menos!!.