
El hecho de querer ser auténtico y original ya no lo és.
Actuar de forma distinta al resto conscientemente ya no lo es.
Ser borde por el mero hecho de querer serlo ya no lo es.
Auténtico se es sin más, siéndolo, no planteándoselo, no persiguiéndolo, no diciéndolo.
La autenticidad es como el silencio, una vez que se ha dicho algo, ya no existe.
4 comentarios:
Estoy de acuerdo, a veces intentamos ser muy originales en nuestra forma de pensar y de actuar, nos esforzamos tanto que acabamos haciendo lo que todo el mundo hace y es que creo que ser auténtico es sin lugar a duda, ser uno mismo, como dice esa canción que me encanta.. : "my way..."
Bueno, yo pienso que, al igual que Mafalda, el no querer ser del montón automáticamente te convierte en un miembro del montón que no quiere ser del montón. ¡No hay escape!
No quiero ser pedorra, pero escribo una cita de Marianne Williamson que viene en relación a este tema y que espero que os guste, allá va:
"Nuestro mayor miedo no es que no encajemos; nuestro mayor miedo es que tenemos una fuerza desmesurada. Es nuestra luz y no nuestra oscuridad lo que más nos asusta. Empequeñecerse no ayuda al mundo; no hay nada inteligente en encogerse para que otros no se sientan inseguros a tu alrededor. Todos deberíamos brillar como hacen los niños; no es cosa de unos pocos, sino de todos, y al dejar brillar nuestra propia luz inconscientemente damos permiso a otros para hacer lo mismo; al liberarnos de nuestro propio miedo, nuestra presencia libera automáticamente a otros".
Nuria,
menos mal que te conozco y sé que eres una pedorra igualmente.
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